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ANAHÍ SOTO VERA


  JOSÉ PATRICIO GUGGIARI - Por ANAHI SOTO VERA - Año 2013


JOSÉ PATRICIO GUGGIARI - Por ANAHI SOTO VERA - Año 2013

JOSÉ PATRICIO GUGGIARI

Por ANAHI SOTO VERA

Colección GENTE QUE HIZO HISTORIA N° 4

© El Lector (de esta edición)

Director Editorial: Pablo León Burián

Coordinador Editorial: Bernardo Neri Farina

Director de la Colección: Herib Caballero Campos

Diseño de Tapa y Diagramación: Jorge Miranda Estigarribia

Corrección: Rodolfo Insaurralde

I.S.B.N.: 978-99953-1-381-4

Asunción – Paraguay

Esta edición consta de 15 mil ejemplares junio, 2013





CONTENIDO


Prólogo

Introducción

Capítulo I

Dos constituciones, dos guerras, demasiadas ambiciones: Paraguay entre 1870 y 1954

Liberalismo, reconstrucción y fratricidios (1870-1940)

La situación de la educación en la era liberal

Economía de entreguerras

Nuevos aires ideológicos (1940-1954)

Capítulo II

José "Pe", un hijo de su tiempo

José Pe, el hombre de familia

José Pe, el hombre público

Defiende sus ideales con las armas y con la pluma

José "Pe", el liberal

José "Pe", en el parlamento

Presidencia del Partido Liberal

Convención Liberal de 1928

José "Pe", un delegado por la paz

Capítulo III

Guggiari en la cúspide de su carrera política

Sistema electoral

Sobre las elecciones

Guggiari presidente

Creación del Arzobispado de Asunción

Tiempos convulsos: 1930 y 1931

El movimiento obrero-estudiantil

La huelga de albañiles

La toma de Encarnación

La toma de Villarrica: intento frustrado

Facultad de Medicina

22 y 23 de Octubre

El juicio político

Negociando la paz... preparando la Guerra

Pedro Bruno, hermano y aliado

El sucesor: Eusebio Ayala

Capítulo IV

En el final de la jornada

Después de la Presidencia

Durante la Guerra del Chaco

Convención liberal y la revolución febrerista

El doctor Guggiari y el general Estigarribia

El exilio

El Heraldo

Primavera democrática y Guerra Civil

Polémicas sobre el 23 de Octubre

Al final

Conclusiones

Bibliografía

Cronología de vida

La autora



PRÓLOGO


         Una de las personalidades que más polémica ha suscitado en la historia política de la primera mitad del siglo XX fue José Patricio Guggiari, quien ejerció la Presidencia de la República en tiempos muy difíciles para el Paraguay, tanto a nivel interno como externo.

         Anahí Soto Vera describe muy bien dichos tiempos; presenta un contexto detallado de manera a comprender en qué circunstancias trascurrió la vida de Guggiari, así mismo cuáles fueron los desafíos que se le presentaron durante su gobierno, y por qué se sucedieron los hechos luctuosos que provocaron el enfrentamiento entre diversos sectores sociales y políticos, para luego explicar la vida de este notorio hombre que cumplió diversas funciones en la vida pública paraguaya.

         José P. Guggiari militó desde muy joven en filas del Partido Liberal -que fue el partido hegemónico en el Paraguay a partir de la Guerra Civil de 1904-, ocupó diversos cargos políticos, desde Diputado hasta Presidente de la República. Así mismo fue un reputado dirigente de su partido ocupando en más de una oportunidad la presidencia del Directorio liberal.

         Le tocó gobernar en un tiempo de cambios, el modelo liberal tradicional del siglo XIX no podía responder a las ingentes necesidades de una sociedad que aumentaba sus demandas gracias a la acción de grupos políticos independientes y de izquierda, que llamaban la atención sobre la situación en la que se encontraban miles de paraguayos.

         Además los recursos con que contaba el Estado eran en su mayor parte destinados para la compra de armamento ante el inminente conflicto con Bolivia, pero el liberalismo como sistema de gobierno no estaba en crisis solo en Paraguay sino en todo el mundo occidental.

         En dicho contexto de cambios políticos e ideológicos, en el año 1931 se produjo la Toma de Encarnación por un grupo armado comandado por Obdulio Barthe, así mismo se produjo un levantamiento en Villarrica y otros sucesos que alteraron la vida política de la época. También ese año, el 23 de octubre, una manifestación estudiantil fue dispersada a balazos produciendo la muerte de jóvenes estudiantes; si bien tras la investigación realizada por el Congreso -luego de la renuncia de los diputados y senadores colorados- Guggiari fue absuelto de la responsabilidad de los luctuosos sucesos, su nombre quedó asociado a dicha masacre, que acarreó una polémica que continuo por varios años más.

         Así mismo, a nivel internacional se produjo el estallido del conflicto chaqueño, y tras abandonar la Presidencia de la República, colaboró con el Gobierno y desde el exilio se convirtió en el líder más importante del Partido Liberal, muriendo lejos de su tierra natal.

         Este libro busca presentar una visión más histórica tratando de superar la posición reivindicatoria o la de denostar, de tal forma que el lector pueda sacar sus propias conclusiones con respecto a quien fue José P. Guggiari.


         Herib Caballero Campos

         junio de 2013




INTRODUCCIÓN


                  "Una persona pertenece a su tiempo, responde a un entorno determinado y se compromete -o resiste- a determinados valores en relación a la realidad que vive, conoce y a lo que considera la verdad."


         Anna Caballé


         Al caracterizar a un personaje tan polémico podemos caer en contrariedades difíciles de sortear. Nuestro objetivo no es imponer nuestra opinión, sino rescatar un capítulo importante de nuestra historia y recuperar la figura de un político que -acertado o equivocado- se mantuvo firme en sus ideales pese a todos los desafíos que encontró en el camino. Y he aquí el primer desafío: conocer el entorno en el cual José Patricio Guggiari Corniglione (1884-1957) nació y se formó; en caóticos años posteriores a la Guerra de la Triple Alianza, esas décadas de cambio en las que le tocó desarrollar sus valores y ejercer su carrera política y, hacia el ocaso de su vida, en los inicios de la segunda mitad del siglo XX. De estos temas nos ocuparemos en el capítulo Paraguay entre 1870 y 1954, donde se encuentran esbozados los aspectos generales del paisaje nacional de esas décadas.

         En la vorágine -entre las crisis internas y la amenaza externa con Bolivia- José "Pe" decidió comprometer su pluma, su trabajo y su vida a la causa de la libertad -en la manera que él mismo la entendía- y la democracia parlamentaria, incluso cuando todo su entorno mostraba graves síntomas de la decadencia del orden liberal. Sus habilidades oratorias, en español y guaraní, le valieron múltiples halagos, en tanto sus detractores lo acusaron de ser solo un "enamorado de las palabras". Su sincera convicción por la eficacia del parlamentarismo le valió la admiración de muchos, mientras otros lo rotulaban de "monigote del partido". Una vez establecido el régimen militar, declaró: "Ese sistema unipersonal de jefatura no está en mis convicciones, ni en mí tradición, porque siempre lo he combatido". Ponemos a disposición los abundantes testimonios y visiones de su vida tanto en el contenido como en la bibliografía, vale aclarar que los múltiples testimonios fueron escritos desde las más variadas y comprometidas perspectivas. Muchos se han otorgado la objetividad y la consagración de "la verdad histórica" con respecto a los polémicos acontecimientos de la presidencia de José P.

         No obstante, el historiador sólo es capaz de retratar una versión de los hechos, aplicando los instrumentos de la manera más objetiva posible, ya que la objetividad total -así como la verdad- están ajenas al alcance del ser humano. Al retratar a un personaje histórico que despierta tantas pasiones hasta hoy en propios y extraños, en amigos y contrarios nos corresponden hacer estas aclaraciones. No nos estancaremos en la polémica, la vida de Guggiari tiene mucho más que revelar.

         En José Pe, un hijo de su tiempo abordamos su vida privada y los primeros pasos de su vida de pública; nos adentramos en su presidencia en el capítulo "Guggiari, un hijo de su tiempo"; y fiel a sus ideales hasta el final, nos dedicamos a perfilar sus últimas décadas de vida "En el final de la jornada". En el escenario político actual, el bien que más escasea es la coherencia y la convicción. Escarbar en una generación abundante en estos valores, es ver en José P. una muestra de integridad, más allá de sus errores. Sobre aquellos "tiempos convulsos", el hábil y punzante Arturo Bray señala:

         "Y como si Dios buscara castigar al pueblo todo con una larga y arrastrada penitencia por el horrendo pecado de no dejar gobernara un hombre bueno (refiriéndose a Manuel Gondra), cada vez que cedía a la ruin imposición de las armas para renunciar al poder legítimo, el pavoroso remolino de la guerra civil arrojaba al país a la vorágine de la anarquía militar y política."




CAPÍTULO II


JOSÉ "PE", UN HIJO DE SU TIEMPO


                   "Después de todo, en el Paraguay no es difícil nacer loco."

        

                   Guido Rodríguez Alcalá


         Pronunciar el nombre José "Pe", despierta pasiones. Unos gritan enardecidos con ojos inyectados de sangre: "¡Asesino!" Mientras, otros alaban con admiración su vida y su defensa por los ideales de la libertad. Sin embargo, cabe recordar lo obvio: las personas reales no son héroes perfectos ni villanos sin corazón, son más bien un ramillete de valores, ideales, aciertos y errores; Guggiari no escapa de esta realidad. Nacido solo 14 años después de finalizada la Guerra Grande -en 1884- una guerra que no dejó a nadie como antes. Perteneció a una generación convencida firmemente de los ideales del liberalismo, convencida pero muchas veces sin comprender totalmente los alcances de la libertad. Los primeros años de José P. Guggiari fueron determinantes para definir el camino del resto de su vida, dedicada primordialmente a la política en todas sus formas.


         JOSÉ "PE", EL HOMBRE DE FAMILIA


         José Patricio Guggiari Corniglione, nació el 17 de marzo de 1884, en Asunción, fue hijo de don Pedro Guggiari y doña Petrona Corniglione, de ascendencia suizo-italiana, posteriormente, toda la familia se trasladó a Villarrica. Siendo aún pequeño quedó huérfano de padre. La capital guaireña, según algunos autores, fue una de las mayores influencias en sus dotes de oratoria. José P. fue un hábil orador tanto en español como en guaraní.

         Sus discursos anuales al congreso son una muestra de esa habilidad, además de su combativo estilo de redacción que mantuvo vivo hasta su última trinchera política en el exilio. La familia Guggiari-Corniglione tuvo tres hijas: Clotilde, Fredesvinda, Herminia; y dos hijos: José Patricio y Pedro Bruno.

         Los hermanos Guggiari volvieron a Asunción para realizar sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Asunción. José Patricio obtuvo su título de Bachiller en Ciencias y Letras en 1901. La Universidad Nacional de Asunción, fundada en 1890, se convirtió en el semillero de la mayoría de las figuras más ilustres de esta generación.

         Por esos años Juan León Mallorquín, J. Isidro Ramírez, Juan Manuel Frutos, Luis Alberto Riart, Roberto A. Velázquez, Hérib Campos Cervera, Salvador Fernández, Ramón V. Mernes y Antonio A. Taboada. En 1910, Guggiari recibió el título de Doctor en Derecho.

         Los conocimientos que adquirió los volcó casi exclusivamente a la política, ya que desde muy temprano dedico su vida a ella. José Patricio tuvo una hija con doña Juana Riquelme, Dora Clementina Guggiari Riquelme.

         Posteriormente contrajo matrimonio con doña Rosa Rojas, quien falleció durante su Presidencia, en abril de 1930. Con Rosa Rojas tuvo dos hijos: María Estela y José Antonio Guggiari Rojas. María Estela sirvió como enfermera en la Guerra del Chaco.

         Su hermano Pedro Bruno hizo un importante papel en la Municipalidad de Asunción, se casó con Ana Brun, y tuvieron cinco hijos, entre ellos los artistas Ezio y Herman Guggiari.

 


         JOSÉ "PE", EL HOMBRE PÚBLICO


                   "José P. Guggiari no estuvo ausente en ninguna de las actividades

políticas desarrolladas en el país."


                   Carlos R. Centurión


         Guggiari ejerció múltiples cargos. Entre 1904 y 1907, fue miembro del Consejo Nacional de Educación, fiscal en lo Penal y llegó a Fiscal General del Estado. Defendió sus ideales liberales en el ALÓN y EL LIBERAL desde 1906.

         A partir de 1913 fue diputado nacional. Fue presidente de la Directiva Partido Liberal en varios periodos y delegado en las primeras conferencias de Paz con Bolivia en Buenos Aires, 1927.



         DEFIENDE SUS IDEALES CON LAS ARMAS Y CON LA PLUMA


                   "Defensor de todas las causas justas del pueblo."

                    Consigna de "Alón".


         La Revolución de 1904 llevó al Partido Liberal al poder hasta 1940 casi ininterrumpidamente. Al igual que gran parte de la juventud paraguaya de la época que peleó en uno y otro bando al estallar la revolución, Guggiari se incorporó al campamento insurgente de Villeta y participó activamente en las principales acciones armadas. El 8 de agosto de 1904 estuvo entre los que pasaron a la orilla argentina al descubrirse la conspiración liberal.

         Los miembros de la "Liga de la Juventud Independiente" se abocaron a promover el respeto a la Constitución de 1870 y luchar contra los caudillismos, por medio del diario ALÓN. La publicación apareció por primera vez en Asunción en 1903, y luego de unos años de pausa volvió a aparecer en 1906, como un instrumento de combate en defensa de los principios constitucionales. El primer director fue Carlos García, quien ya mostraba signos de influencia de ideas de izquierda, por lo que se enfrentó en una provocadora polémica con Gomes Freire Esteves, director de EL LIBERAL. La polémica terminó en un duelo, que resultó en el asesinato de Carlos García. A su muerte, Modesto Guggiari se ocupó de la dirección de ALÓN.


         En abril de 1906, mientras el general Benigno Ferreira tenía el control del Partido Liberal, un grupo de jóvenes formaron un club aparentemente no partidario, la Liga de la Juventud Independiente. Sus miembros se decían jóvenes constitucionalistas o pertenecientes a un Partido Constitucional debido a los principios que propugnaron. El general Ferreira era la personificación del caudillo político que abusaba de la Constitución.

         La Liga fue la evolución natural del "Centro Alón", creado unos años antes. José Patricio Guggiari como uno de sus fundadores conservó un álbum y el acta de fundación del grupo hasta el final de sus días, y lo dejó como herencia histórica a su familia. Entre los 131 firmantes del acta se hallaban políticos e intelectuales paraguayos destacados del siglo XX. El acta declaraba:

         "...se comprometen propagar y practicar dichos principios, combatiendo por los medios legales a los que turben o impidan el libre ejercicio de los mismos. Los que así no lo hicieren o a juicio de la Liga traicionen sus sagrados propósitos, serán considerados como infames traidores del honor y sometidos a un tribunal de la misma clase. Esta Liga será secreta mientras ella lo estime conveniente."

         Estos ideales no llegaron a definirse en una línea en particular y el bipartidismo terminó por separar a estos jóvenes prometedores. Entre los firmantes del acta estuvieron figuras tan divergentes como Albino Jara, Juan León Mallorquín, Carlos García, Eligio Ayala, Modesto Guggiari, Víctor Abente Haedo, Mario Usher, Raúl Casal Ribeiro, Manuel Domínguez, Rómulo Goiburu, los hermanos Pedro Bruno y José Patricio Guggiari, entre otros. Carlos R. Centurión hizo una transcripción completa del acta Fundacional y de los firmantes. Los principios de ALÓN -ya bien inclinados hacia el liberalismo- influenciaron los discursos, proyectos de ley y decisiones de la vida política de Guggiari, en sus páginas comenzó a esbozar lo que sería el Norte de su ideología. Su mayor inquietud fue esgrimir la democracia liberal como la única alternativa para salvaguardar al pueblo de los desastrosos efectos del personalismo dominante.

         El periodismo fue una de sus tempranas aficiones, algo bastante común para los jóvenes de su generación que encontraban en la prensa escrita el espacio para difundir sus ideas a la población, responder a sus contrarios y defender lo que pensaban correcto y justo. En 1912 tuvo la oportunidad de sacar a relucir sus habilidades retóricas con motivo de la visita de una delegación oficial uruguaya. Una vez en el partido, EL LIBERAL, vocero del partido, pasó a ser su trinchera de combate en los años veinte y treinta, donde llegó a ser director. Ocho años después del pacto de Pilcomayo (1904), Albino Jara se impondría por medio de un levantamiento militar. José P., junto con Lisandro Díaz de León y Gerónimo Riart, encabezó algunas de las acciones que abrieron paso a la revuelta de 1912.


         JOSÉ "PE", EL LIBERAL


                   "Creo, señores, que la crisis partidaria ha de resolverse, naturalmente, con la lenta, si se quiere, pero firme reabsorción de los hombres por las ideas (...) es el nuestro un partido poderoso pero mal organizado (...) falta el sistema que asegure la independencia de las ideas y garantice el propio control, conceptos que son base y fundamento de la democracia (...) dentro de normas legales."


         José P. Guggiari (14 de mayo de 1922)


         En un principio los jóvenes constitucionalistas, entre ellos Guggiari, no quisieron a afiliarse al Partido Liberal por temor a la influencia y control que ejercía Benigno Ferreira en esta organización. Después de los sucesos de julio de 1908, que produjeron el derrocamiento de Ferreira, los miembros de la Liga fueron invitados por Manuel Gondra, mentor del liberalismo, a una reunión. Allí les sugirió la idea del ingreso de los jóvenes "constitucionalistas" al Partido Liberal, a fin de realizar su programa dentro del mismo.

         Los jóvenes resolvieron la disolución de la entidad y la mayoría de sus miembros se integraron al Partido Liberal o al Partido Colorado. José Patricio y Pedro Bruno se afiliaron al Partido Liberal, ya más definidos en sus ideales. Se forma una disidencia dirigida por su primo, Modesto Guggiari, denominada los "modestistas". Posteriormente se incorporará de lleno al liberalismo, del que ha de ser titular en 1924.

         La principal crítica de este sector fue la política económica de "dejar pasar" (economía liberal de no-intervención del Estado) del gobierno del partido Liberal, quienes comenzaron a mostrar signos de preocupación por asuntos sociales. Fueron considerados la "izquierda del partido liberal" Los "modestistas" apoyaron varios intentos de golpe contra el gobierno de José Patricio.


         JOSÉ P. EN EL PARLAMENTO


                   "Tampoco era una mezcla de 'caudillo y estadista' tal como lo definiera el escritor [Alberto] Gerchunoff... en su personalidad no había mezclas, porque toda ella era de compacta homogeneidad."


         Efraím Cardozo


         Las elecciones de 1913 fueron el inicio de la carrera en el Parlamento de Guggiari, quien ingresó como diputado, y cinco años más tarde llegó a ser presidente de la Cámara de Diputados. Se destacó como elocuente orador de notable habilidad en ambas lenguas (español y guaraní), inclusive algunos de sus detractores le acusaban de ser "un enamorado de las palabras".

         Durante el gobierno de Manuel Franco, estando Guggiari presidiendo la Cámara Alta, se promulgó una Ley Electoral, que estableció el voto secreto y escrito, el Padrón Electoral. Esta reforma electoral permitió a senadores y diputados liberales y colorados ocupar las bancas del Congreso. En las elecciones de 1918 participaron el Partido Liberal, el Partido Nacional Republicano, el Partido Liberal Democrático, el Partido Socialista, el Partido Clerical y los independientes. Fue un intenso defensor de la aplicación justa de la Ley Electoral. En 1920, el presidente Manuel Gondra, en su segundo mandato, le confió el Ministerio del Interior. Efraím Cardozo expresó acerca de Guggiari: "Su persona se presentaba la conciencia democratizadora e institucionalista, que estaba encarnándose en el Partido Liberal".

         Las elecciones de renovación parcial 1921 se desarrollaron con cierta calma. Una anécdota cuenta que el coronel Chirife, siendo Ministro de Guerra y Marina se dirigió a Guggiari acusándolo de "politiquero, débil e irrelevante" y de provocar al anarquía, a lo que éste le respondió: "No, coronel, son fenómenos propios de la democracia, no habrá anarquía mientras ustedes (los militares) cumplan con su función específica, no se inmiscuyan en política y no desenvainen el sable (...) pero si lo hacen, entonces no respondo de las consecuencias". A lo que Chirife aseguró: "yo mismo mandaré ahorcar al oficial que se subleve". El monseñor Juan Sinforiano Bogarín le increpó: "¿y si el sublevado es Ud. coronel?". El Coronel impresionado reafirmó: "Monseñor, eso no sucederá jamás". Las denuncias de intromisión del sector schaerista contra el Ministro del Interior, José P. Guggiari provocaron un quiebre en octubre. Schaerer presionó al presidente Gondra a destituir a Guggiari, instalándose en el Departamento de Policía. Poco después que el ministro Chirife le dijo al mandatario: "todo estaba perdido, el Ejército estaba sublevado". Mientras, el coronel Schenone, director de la Escuela Militar, le alegó a Gondra todo lo contrario: "los ejércitos militares no están sublevados, obedecen sus órdenes, señor Presidente". Ante el peligro, Gondra decidió renunciar para evitar más derramamiento de sangre.

         En la madrugada del 30 de octubre asumió el vicepresidente Félix Paiva hasta el 3 de noviembre. Paiva debió renunciar por la incapacidad para formar un gabinete que deje satisfechos a ambos sectores del Partido Liberal, el Congreso nombró a Eusebio Ayala Presidente provisional. La elección de Ayala fue una tregua en la lucha, ya que él se había mantenido ajeno a las pugnas internas. Luego de permanecer casi una semana sin gobierno, la capacidad, preparación y experiencia de Ayala devolvieron la paz luego de la crisis política que había llegado a niveles inesperados. Para Guggiari este conflicto era una lucha entre el militarismo y la civilidad. Las intolerancias y sectarismos de este periodo dejaron profundas cicatrices en la política nacional, que aún subsisten. Resuelto el conflicto, Guggiari volvió a ocupar su banca y fue designado presidente del Directorio del Partido Liberal. Durante su gestión José P. representó importantes leyes, algunas de las que sobresalen fueron el Registro Cívico Permanente, la Ley de la Pequeña Propiedad Agropecuaria.


         PRESIDENCIA DEL PARTIDO LIBERAL


                   "[Eligio Ayala] No hubiera alcanzado el gran éxito que conquistó en todos los órdenes de su histórica administración, si detrás de él no se hubiera erguido Guggiari al frente del Partido Liberal."


         Mariano Llano


         Desde 1924 Guggiari ocupó la presidencia del Directorio del Partido Liberal en varios periodos de forma intermitente. Para el gobierno de Eligio Ayala (1924-1928) fue una seguridad contar con el apoyo de Guggiari al frente del Partido Liberal. En agosto de 1924, apenas asumió Eligio Ayala hizo llamar a José P. y a Manuel Frutos, del Partido Colorado para declararles que la única condición para los puestos públicos sería la idoneidad, fomentando la tolerancia entre ambos partidos. Ayala tuvo mayor libertad de hacer las reformas necesarias para reorganizar el país, ya que desde la presidencia liberal, Guggiari absorbió muchos de los golpes. Eligio Ayala hizo de la honestidad una ley y del equilibrio presupuestario un dogma intangible.

         Su actuación dentro del liberalismo siempre buscó la conciliación entre cívicos y radicales, y luego empezaron las tratativas con los colorados para levantar su política abstencionista. Finalmente se logró un acuerdo entre un sector de los liberales y un sector de los colorados, y se prescribió la Ley Electoral Nº 878. En la Convención Extraordinaria de la Asociación Nacional Republicana de diciembre de 1926, levantó el abstencionismo electoral e inmediatamente se aprobaron las listas para legisladores para las elecciones de 1927. Eduardo López Moreira, Natalicio González, Tomas Romero, Pastor Filártiga, Domingo Montanaro, Juan de Dios Zayas fueron algunos de los congresistas colorados. La función y popularidad construidos por Guggiari desde el Directorio del Partido fueron fundamentales para facilitar su llegada al Palacio de López.

         La invitación de Gondra a los jóvenes constitucionalistas a reorganizar el partido se tradujo -en el caso de Guggiari- en su trabajo político y en el contenido doctrinal, ya que su discurso contra el caudillismo y la preeminencia de los principios sobre las personas pasaron a ser parte del contenido doctrinario de esa etapa del Partido Liberal. A nivel interno del liberalismo, Guggiari creó la Caja Partidaria, alimentada por cuotas de los afiliados, para lograr la romper la dependencia del Gobierno y adquirir la necesaria autonomía. Esta medida iba en coincidencia con la política financiera de Ayala.

         Inclusive se dio la libertad de aportar voluntariamente a los empleados públicos afiliados. Con esta medida el partido logró dos cosas: por un lado el partido tuvo autonomía de acción con respecto al Gobierno, al contar con los recursos suficientes; por otro, dio un mensaje claro de apoyo a la política de Ayala, quien imponía de sanear y ordenar la casa. El Registro Partidario Permanente se creó para dar fuerza a las masas e institucionalizar al partido. Su aplicación en las votaciones de los dirigentes del interior, junto con la aplicación de la nueva Ley Electoral (1927), permitió a cada liberal adquirir conciencia cívica y reducir la importancia de los caudillos que imponían sus voluntades.

         Guggiari se dio a la tarea de despartidizar el Gobierno, y a la vez desoficializar el partido. En esta tarea, Eligio Ayala y Guggiari fueron aliados, uno al frente del país, el otro al frente del Partido Liberal. Durante su presidencia, alega Cardozo: "el tesoro público dejó de ser la caja del partido de gobierno, por medio de la fórmula de desoficialización del partido y despartidización del gobierno."



         CONVENCIÓN LIBERAL DE 1928


                   "No soy ni me siento candidato."


                   José Patricio Guggiari


         Estando José Patricio como delegado de Paraguay a la Conferencia de Paz con Bolivia en Buenos Aires. Recibió el anuncio de que su candidatura a la Presidencia de la República era la que sonaba más fuerte. En enero de 1928 se reunió la Convención Liberal, y resolvió proponer la candidatura de la dupla José Patricio Guggiari y Emiliano González Navero para el periodo 1928-1932. Al mismo tiempo, el Partido Colorado acordó presentar la candidatura de Eduardo Fleitas y Eduardo López Moreira. Manuel Pesoa hace una interesante analogía entre el combate armado de 1904 y el combate electoral de 1928, ya que muchos de los protagonistas eran los mismos, pero en el 28 eligieron las armas democráticas para pelear.


         JOSÉ P., UN DELEGADO POR LA PAZ


         A Guggiari también le tocó representar al Paraguay en la Conferencia de Buenos Aires, donde pretendían encontrar una solución al conflicto de límites con Bolivia. Junto con los delegados, sostuvo la tesis del arbitraje de derecho, históricamente sustentada por el Paraguay. En 1927 integró la delegación paraguaya en las conferencias de paz realizadas en Buenos Aires para tratar la cuestión de límites con Bolivia.

         La firma del protocolo fue suscrito en Buenos Aires, entre Lisandro Díaz de León (Paraguay) y Alberto Gutiérrez (Bolivia), el 22 de abril de 1927, para buscar una solución pacífica y jurídica al antiguo problema de límites en el Chaco. Pero la situación se agravó por el incidente en el Fortín Sorpresa, en el que perdió la vida el teniente Adolfo Rojas Silva, por lo que se convocó una nueva conferencia sobre dicha cuestión a realizarse en la capital argentina.

         La delegación paraguaya estaba constituida por los doctores Eusebio Ayala, José Patricio Guggiari, Fulgencio R. Moreno, Manuel Domínguez y capitán de navío Elías Ayala; la boliviana se componía de los doctores José María Escalier, Daniel Salamanca, Daniel Sánchez Bustamante, Ricardo Mujía y Julio Gutiérrez junto a los asesores militares Oscar Pando, Miguel Mercado Moreira y Arturo Pinto Escalier.

         La II Conferencia de Buenos Aires comenzó los debates en mayo de 1928, Guggiari ya no pudo participar porque acabó de ser electo Presidente de la República. Gerónimo Zubizarreta concurrió a la conferencia y encabezo la delegación nacional.

         Pese a los aparentes anhelos de buscar un acuerdo negociado, los delegados paraguayos comprendieron que la idea de hacer la guerra estaba incrustada firmemente en la delegación boliviana. Zubizarreta le increpó a Sánchez Bustamante:

         "Lo entiendo, Bolivia quiere ganar el pleito antes de haberlo ganado. Agradezco su franqueza (...) ¿quiere decir que no hay ningún camino para llegar a una solución pacífica? Si es así, ¿Por qué y para que Bolivia envió una delegación a la conferencia?"





CAPÍTULO III


GUGGIARI EN LA CÚSPIDE DE SU CARRERA POLÍTICA


                   "Los protagonistas de un tiempo no son conscientes del tiempo en que viven,

los historiadores lo pueden ver, porque los tiempos están cerrados."


         Milda Rivarola


         La presidencia de José Patricio es la continuación del proyecto de preparación para la defensa del Chaco. Todas las reformas se direccionaron a cumplir estos propósitos: finanzas, Ejército, sistema electoral, etc. Eligio Ayala tuvo la odiosa tarea de saneamiento de las finanzas del Estado, pero su esfuerzo hubiera sido en vano si no tuviera gente que continuara su obra.

         Guggiari participó activamente desde de la implementación hasta el cumplimiento de estos programas, hizo de negociador, intermediario y representante de esas reformas en el congreso, para luego ser uno de los ejecutores y quien decidió declarar la guerra a Bolivia cuando la situación ya era insostenible. Fue uno de los negociadores principales entre el Gobierno y el Partido Colorado, y coronarse con la victoria en las elecciones de 1928, fue de algún modo "comer de los frutos".

         Eligio Ayala pretendía lograr mayor participación del Partido Colorado como oposición en el Gobierno, aunque Guggiari mantuvo esa línea no le dio suficiente participación al Partido Colorado, de hecho no llegó a nombrar a ningún colorado en su gabinete.

         Aunque la principal preocupación de su gobierno era seguir la preparación para la Guerra del Chaco -y a la vez buscar una alternativa de paz, en caso que la hubiere-, otros desafíos se plantearon en el camino. Los cuestionamientos a la democracia liberal a nivel mundial, se hicieron presentes con cierta fuerza en Paraguay desde 1927. Estudiantes, obreros, sindicatos, escritores levantaron su voz en contra de un régimen que consideraron cruel, en tanto, sectores nacionalistas tildaron al Gobierno de ser un defensor de intereses foráneos.

         En cuatro años Guggiari sorteó crisis de todo tipo, aunque es importante considerar que tenía un partido fuerte y organizado que le respaldaba, un partido que él mismo había preparado para no depender del Gobierno, sino al contrario, sostener al Gobierno. Esa era la perspectiva de la función de los partidos que Guggiari tenía, junto con la política económica de "los gobiernos no crean la riqueza, sino que las garantizan y concurren a su producción poniendo al servicio de este objetivo una política de paz."

         Por primera vez en la historia paraguaya, en 1928 hubo elecciones presidenciales con la concurrencia de otro partido que no fuera el oficialista. A nivel interno de los partidos, las elecciones de ese año se produjeron en un ambiente tenso, ya que el Partido Liberal y el partido colorado se hallaban segmentados.

 


         GUGGIARI PRESIDENTE


                   "Pocos presidentes en nuestro país habrán podido reivindicar con tanta justicia, para su advenimiento al puesto, un origen tan directa y genuinamente popular, como debe hacerlo ahora el doctor José P Guggiari."

                   La NACIÓN, 17 de mayo de 1928


         La anterior cita fue enormemente difundida por defensores y detractores en los años sesenta en torno a una campaña por aclarar los hechos ocurridos el 23 de Octubre de 1931. LA NACIÓN no era un organismo oficialista, al contrario, era más bien un vocero del sector independiente, de ahí su importancia. Ese texto en particular hacía alusión a las elecciones, ya que Guggiari asumió como resultado de los primeros comicios en los cuales ambos partidos (Partido Liberal y Partido Colorado) habían presentado candidaturas y contralores.

         El Dr. José P. Guggiari fue electo Presidente de la República por el periodo constitucional 1928-1932, tuvo activa participación en la organización de la defensa del Chaco Boreal y le tocó presidir el país en uno de los momentos más azarosos de la historia del Paraguay, en medio de dificultades de todo orden y género: conflicto internacional, crisis política, social, económica, financiera y obrera. Debido a los problemas graves y perentorios a los que tuvo que enfrentarse, dejó de lado otros proyectos que consideraba significativos, lo cuales recalcó como tareas pendientes para sus sucesores en su discurso final al parlamento. Dijo en un discurso:

         "Desahuciado por lo tantos gobiernos que posponían los intereses generales a los manejos de la politiquería (...) me siento capaz de sobreponerme a todo lo que entrañe interés personal (...) me siento con la decisión de estimular desde el Gobierno toda obra destinada a un fin útil para la Nación, cualquiera fuese la bandera política."

         El 13 de agosto de 1928, Guggiari se despidió de la Cámara de Diputados, en dicha ocasión, el diputado Tomás Salomoni, elocuente orador y delegado del Partido Colorado, le dijo: 

         "...no obstante soy contrario político del Dr. Guggiari, le reconozco condiciones de hombre de gobierno, inteligencia, honradez y dinamismo, pero nuestro partido espera actuar en las nuevas funciones que le toca desempeñar en el gobierno, para abrir opinión y censurarlo en caso de que no se encuadre en las normas de la Constitución y las leyes."

         Previos a los actos de transmisión de mando, José P. realizó una gira de confraternidad por Brasil, Argentina, Chile y Uruguay, que fue analizada por Virgilio Barrios en su obra La gira internacional del Dr. Guggiari. A su regresó le acompañaron los diputados Pablo Max Insfrán y Luis De Gásperi, además del enviado especial del diario LA NACIÓN, Alberto Gerchumoff. El candidato del Partido Colorado que contendió con Guggiari, el doctor Eduardo López Moreira, presidió la asamblea legislativa y se dio una situación interesante, el 15 de agosto de 1928, López Moreira tomó juramento a Guggiari.

         Esto fue una muestra de los reales deseos de ciertos sectores de ambos partidos por la construcción de la democracia: El 15 de agosto de 1928 fue una fiesta que atrajo a diversos sectores, Germuchoff registró:

         "La transmisión del mando dio lugar a un movimiento de curiosidad pública acaso sin precedentes en actos análogos de este país (...) caía un fina lluvia y hacía frío (...) pero no molestaba a nadie (...) el pueblo asistía a la ceremonia democrática del cambio de gobierno."

         José Patricio Guggiari y Emiliano González Navero, contaron con un interesante gabinete: en el Ministerio del Interior, Belisario Rivarola; en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Gerónimo Zubizarreta; en el Ministerio de Justicia, Culto e Instrucción Pública, Rodolfo González. Los dos ministerios más delicados en ese momento el de Guerra y Marina por Eliseo Da Rosa, y el de Hacienda Eligio Ayala. También contó con un equipo de ilustres intelectuales y probados políticos, pero todos liberales. Aunque sufrió cambios, este gabinete fue bastante sólido y estable en los cuatro años de Gobierno.

         A poco de asumir, Guggiari comenzó a recibir los golpes del permanente fantasma de la conspiración. El 18 de agosto -tres días después de su jura- se descubrió una conspiración. Hubo sectores que resistieron a Guggiari desde un principio: ciertos sectores del coloradismo, los jaristas, el Partido Liberal del llano, los militares "franquistas" -liderados por Rafael Franco-, los movimientos de izquierda, los "modestistas", los movimientos estudiantiles y obreros de izquierda. Todos estos sectores tenían en común su fuerte crítica al liberalismo económico y político. El tratado Ibarra-Mangabeira, que aclaraba los límites entre Brasil y Paraguay, fue sancionado el 21 de octubre de 1929. Este tratado dio lugar a enfrentamientos entre el Presidente y su primo, el diputado Modesto Guggiari. En torno al legislador se formó el grupo "modestista" que más tarde serían expulsados del liberalismo.

         Durante su gobierno, Guggiari promovió la Ley N° 1048/29 de Reforma Universitaria, que venía siendo postergada desde 1926. En materia educativa en 1931, se estableció el nuevo plan de estudios del Colegio Nacional, y -en el proceso de profesionalización del Ejército- se habilitó la Escuela Superior de Guerra, bajo la dirección del coronel argentino Abraham Schweitzer.

         El coronel Schweitzer tuteló la misión militar argentina contratada por el Gobierno, pero tuvo que abandonar el país al estallar la Guerra del Chaco debido a la postura de neutralidad argentina. Durante la contienda, Schweitzer asesoró algunos avances y en el gobierno febrerista (1936) medió entre Paraguay y Argentina, y en la devolución de prisioneros bolivianos.

         La Escuela de Odontología, creada 1929, y la Escuela de Ciencias Económicas, en 1930, dieron lugar posteriormente a las respectivas Facultades. Además se promulgó la Ley de creación de la carrera policial y militarización de la función; para formar la Escuela de Policía se contrató a una misión extranjera, el principal problema era la formación urgente de funcionarios policiales para la campaña.

         Para mejorar la calidad educativa superior se contrataron profesores extranjeros, lo que dio lugar a ciertas dificultades, principalmente en la Facultad de Medicina. Para Guggiari "la enseñanza superior es la fuente de la enseñanza primaria, sacrificar la primera a la segunda es ir en contra del fin que se persigue", sin embargo siguió el proceso de expansión de la educación primaria. En homenaje sin vida al ilustre Florentín Oviedo, héroe de la Guerra Grande, el pueblo de Ajos pasó a denominarse Coronel Oviedo en 1931, cuatro años antes de su muerte. Bajo la dirección del doctor Ynsfrán, se reorganizó el servicio de campaña sanitaria contra la anquilostomiasis.

         Siguiendo el plan de modernización implementado por Ayala, se construyeron doce puentes con cooperación oficial. Las comunicaciones mejoraron con la creación de diez oficinas de servicio telegráfico, se logró ligar la línea nacional del Norte con el Brasil, para la comunicación directa con Río de Janeiro. Las vías telegráficas que conectaban con Argentina se pusieron en mejores condiciones. A partir de enero 1929, el Servicio Aeropostal Argentino inauguró el servicio aéreo semanal de correspondencia y pasajeros entre Buenos Aires y Asunción. En comercio exterior, las importaciones disminuyeron pero las exportaciones se intensificaron.

         El gobierno del doctor Guggiari enfrentó gravísimos problemas políticos por el intento de un golpe militar alentado por la izquierda revolucionaria. También afrontó el malestar popular por la situación económica relacionada a las consecuencias de la crisis mundial de 1929, circunstancia aprovechada por las organizaciones de izquierda.



         22 Y 23 DE OCTUBRE


                   "La guardia palaciega hizo fuego sobre una nutrida manifestación en su mayoría estudiantes, que protestaban por la indefensión del Chaco y pedían la renuncia del Presidente Guggiari (...) se sabía desde la tarde anterior que manifestaciones estudiantiles recorrían las calles con su habitual algarabía.


         Efraím Cardozo


         Los trágicos sucesos ocurridos el 23 de Octubre de 1931 fueron el punto donde convergieron los conflictos políticos, el descontento social, la agitación por la situación chaqueña y la incomprensión entre dos generaciones que veían el mundo desde visiones antagónicas. La guardia presidencial disparó contra un numeroso grupo de estudiantes y obreros que protestaba por la indefinición del Gobierno sobre el avance boliviano en territorio Chaqueño. Según Guggiari, "en la noche del 22, obreros de la disuelta Liga Marítima propusieron el asesinato de él y de Justo Pastor Benítez en connivencia con algunos oficiales que le habían prometido el apoyo"

         El Gobierno sostuvo en ese momento y en las décadas posteriores que la manifestación del 22 fue estudiantil, pero la que llegó al Palacio de Gobierno en la mañana del 23 de octubre no del todo era estudiantil. El móvil de la manifestación fue "la mayor atención a la defensa del Chaco, dada la tirantez de las relaciones que venían ahondándose debido a los continuos choques de armas". Esto se difundió por medio de volantes que circularon titulados Pueblo Paraguayo, que publicó el Centro Estudiantil, según el Gobierno era un llamado a la sublevación, "netamente comunista (...) francamente revolucionario". El diario LA NACIÓN apuntaba:

         "...la manifestación popular que se proyecta para esta tarde (22 de octubre), ha puesto en efervescencia a la gran masa estudiantil. En el Colegio Nacional, sobre todo, donde el Centro Estudiantil tiene su cuartel general (...) todo eso ha venido a traer un poco de vida (...) en el ambiente pesado y opresor -obra maestra del régimen- que va envolviendo lentamente a nuestro pueblo."

         Ese mismo día la editorial de ese medio publicó:

         "Narcotización: (...) la prudencia, la discreción, el silencio, a fuer de prolongarse, han ido enervando la conciencia pública, que si bien capta la realidad nítida y exacta, ha perdido su aptitud para la exteriorización. Su inhibición provocada como recurso momentáneo va prolongándose ya demasiado."

         Según la autorización policial para la manifestación:

         "Octubre 21 de 1931.

         Señor Jefe de Policía:

         ... de buena fuente sé que en la manifestación popular preparada por los estudiantes están metidos los elementos descontentos en general, esta manifestación es preparada con propósito de provocar al Gobierno e incitar al Ejército; es con base de subversión y es el mismo trabajo que informé con anterioridad, según manifestaciones, es para esta misma semana."

         El 22 de octubre a las 11:00 Efraím Cardozo informó al Presidente que una manifestación estudiantil deseaba ser recibida por él. Guggiari accedió con la condición de la previa presentación de discursos para las 13:00. Llegaron los discursos recibidos entrada la tarde, porque los estudiantes se resistían al presentarlos. Consideraban que era una ventaja para el gobierno leerlos con antelación y preparar una respuesta persuasiva.

         "En espera de la citada comisión (enviada al presidente) les insinué en tono amistoso" dice el jefe de Policía, Sr. Luis Escobar, que cambien el día de la manifestación al sábado o que eviten manifestarse frente al Palacio. Se condiciono el permiso "a la aceptación del señor Presidente de la República de recibirlos en Palacio (...) esta condición quedó sin efecto cuando el presidente de la República le comunicó, después de las 17, que ya no podría recibir a los manifestantes en Palacio". Los hermanos Fuster, Ávila y los demás dirigentes trataron de cambiar el itinerario o pasar la manifestación al sábado, pero los jóvenes se resistieron. Así que una vez obtenido el permiso se dirigieron a la Casa de Gobierno. Debido al retraso Guggiari se negó a recibirlos, y a las 18:00 hs. se retiró a casa de su madre, en aquel momento arrancó la manifestación de la plaza Uruguaya.

         El presidente del Centro, Agustín Ávila, no pudo leer su discurso, ya que los manifestantes no se lo permitieron porque el Presidente no estaba presente en el Palacio para escuchar y responder: "Los estudiantes perdieron el control de la manifestación".

         "Los discursos pronunciados después de la terminación oficial de la manifestación estudiantil, ya no lo fueron por estudiantes sino por conocidos oposicionistas, la mayoría de ellos destacados dirigentes del Partido Colorado 'infiltrista'".

         Stefanich fue uno de los oradores que no figuraba en el cronograma pero que se encaramó a la tribuna y proclamó "la revolución social", y atacó violentamente al Gobierno.

         Los manifestantes rompieron los vidrios de la torre del Palacio a pedradas. Poco antes "fue retirada la bandera del centro", dándose por terminado el acto de manera oficial. Sobre el asunto dice Cardozo: "el estudiantado paraguayo siempre ha dado pruebas de decencia en todas sus agitaciones, aun en las más bravas."

         Siguieron hasta el portón de la Escuela Militar, e incitaron a los militares a sublevarse, el coronel Arturo Bray los "disuadió" de esos comportamientos. Visitaron al mayor Rafael Franco a las 21:00. Según el Gobierno todo estuvo planeado para arrastrar a Franco de la Escuela Militar y hacer un enfrentamiento, quien se encontraba en situación de retiro.

         En la noche del 22 de octubre de 1931, grupos de sindicalistas, políticos y algunos estudiantes atacaron la residencia particular del Presidente, exigiendo su renuncia. Fueron retenidos en la entrada pero atacaron a pedradas los ventanales, hiriendo a José Antonio, hijo del primer mandatario. Por orden telefónica concurrió al sitio la Policía. Debían dispersar la multitud, apresar a los agitadores políticos, dejar libres a los estudiantes. En el enfrentamiento fueron heridos diez conscriptos, un cabo (grave) y el teniente Candía, con una contusión importante. No hubo mención al respecto en los medios. Los dirigentes estudiantiles no estuvieron presentes en este asalto y desde el primer momento desaprobaron los hechos violentos, de los cuales se enteraron cuando les hicieron llamar del hospital. Agustín Ávila no estuvo con ellos. Marcos Fuster calificó el hecho de "asalto".

         Según los espías oficiales, entre la una y las tres de la madrugada, se hizo una reunión donde se planeó la muerte de Guggiari y de Benítez. Fuera de esos informes verbales, no hubo pruebas de esa reunión.

         El 23 se iniciaron las clases normalmente pero los jóvenes pronto salieron a las calles. Los objetivos de la manifestación del 23 eran protestar por los sucesos del día anterior; pedir una política internacional más enérgica en la cuestión de fronteras con Bolivia; solicitar el regreso de los jefes militares en misión de estudio en el extranjero y que sean enviados al Chaco inmediatamente. Guggiari concurrió a su despacho a la 7:00, como acostumbraba. A la misma hora, se recibió el anuncio en el Ministerio del Interior que los manifestantes llegaron a la Escuela Normal de Profesores a incitar a las niñas.

         Ese día no se pidió permiso policial, de igual manera la manifestación se lanzó a la calle pidiendo la deposición del Presidente. A la mañana siguiente los mismos manifestantes recorrieron los diarios, apedrearon el local de EL LIBERAL y el Ministerio del Interior. De allí se dirigieron al Palacio de López, con los ánimos encendidos. Se tomaron medidas de precaución, pero no fueron acertadas. La manifestación adquirió carácter subversivo: estribillos, cantos, ofensas que exigían la renuncia del Gobierno "¡1, 2, 3, que renuncie José Pe!". En tanto, Guggiari, por medio del mayor Vargas y el comisario Ortiz, pidió que los estudiantes envíen una delegación para conversar sobre sus peticiones; los estudiantes rechazaron el ofrecimiento. Eran todos o ninguno. Querían que su Presidente salga al balcón a enfrentar sus preocupaciones. Al principio son detenidos por el cordón de vigilancia. La multitud rompió el cordón e ingresó al jardín del Palacio. Pronto se dirigieron a la escalinata para ascender al despacho de Guggiari. Fuego y sangre.

         Según las declaraciones de Merardo Ortiz, jefe de Policía, él mismo tomó a Natalicio González, que estaba oculto y lo llevó de vuelta frente al Palacio: "Acompáñeme, venga a ver su obra", y le mostró la sangrienta escena. Guggiari en el juicio dijo que él mismo, indignado increpó al Teniente de Marina Jara Román, acerca de quién había dado la orden de fuego. Jara Román le manifestó que lo ignoraba. Al tiempo, Guggiari corrió a la ventana y gritó que cesara el fuego.

         Otras versiones señalan que los primeros disparos se iniciaron entre la multitud, pero no se pudo confirmar. El hecho concreto es que los manifestantes rompieron el cordón policial e ingresaron primero al jardín y luego a las escalinatas del edificio. La guardia del Palacio, aplicó la ordenanza del Ejército que obliga a defender la persona del Jefe de Estado y la Casa de Gobierno, se generaron escenas luctuosas. Como resultado del enfrentamiento armado, perdieron la vida entre los manifestantes: Julio César Franco, Ismael González, Raúl Roig Ocampos, Marcial Méndez, Liberato Ruiz Ríos, Alfredo González Taboada, Celestino Ramírez, Eugenio Gómez y Serafín Vidal; y resultaron heridos: Roberto Bareiro, Antonio Montalto, Modesto Muñoz, Néstor Segovia, Domingo Ferrara, Robustiano Valle y Eleuterio Ramírez. Los heridos entre los defensores del gobierno fueron: Cabo 2º E. Benítez y Cabo 2º B. Samaniego: los soldados: F. Bullón, Z. Villasanti, Alfredo Méndez, José N. Ojeda, Manuel Zalazar, Pedro Orzusa, Isidro Flores, Augusto Álvarez, Pablo Avalos y cinco agentes de Policía R. Pereira y F. Valdez Zarate; también el civil Artemio Ros. Hubo víctimas por ambas partes.

         Los estudiantes de la Facultad de Derecho ante los hechos de sangre publicaron el siguiente manifiesto:

         "Ante el crimen. El comité de universitarios. Decreta: 1-° Declarar la facultad de derechos y ciencias sociales, cuartel general de estudiantes; 2°- Velar en dicho local los cadáveres de las víctimas de la masacre de esta mañana, 3°- Declarar libre del estado de sitio el territorio sobre el cual está asentado en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales; 4°- Declarar enemigo de la juventud y del pueblo, al presidente de la República doctor José P. Guggiari y al ministro del interior doctor Justo P. Benítez y privarlo a este último a pisar la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, 5°- Decretar por tiempo indeterminado la huelga general de estudiantes y ordenar telegráficamente a todos los centros de estudiantes de la República la no asistencia a clase, 6° Pedir al presidente de la República doctor José P. Guggiari su renuncia y la de los miembros de su gabinete. Asunción, 23 de octubre de 1931."

         Ante el funesto panorama, Justo P. Benítez renunció a la cátedra de Derecho Administrativo, a final de ese año, en una defensa que presentó a Cecilio Báez, Rector de la Universidad Nacional de Asunción, escribió: "Hemos defendido el orden. Si por ello somos culpables, castíguenos con todo el rigor de la ley. Pero si hemos cumplido con nuestro deber, venga la absolutoria de la Universidad".

         El trágico suceso ocurrido el 23 de Octubre, dejó una profunda cicatriz no solo en el juzgamiento de su Gobierno sino en la sensibilidad de su propia persona. Ocurridos aquellos graves acontecimientos, el cupo de energía estuvo a cargo de Arturo Bray, de acuerdo a sus propias memorias. "El pueblo quiere paz. El Ejército la impondrá hoy, dentro de los resortes legales que le acuerdan nuestra Carta Política. Mayor Arturo Bray. Jefe de la Plaza", reveló el manifiesto. El doctor Guggiari solicitó su juzgamiento por el Congreso, transfiriendo desde esa fecha y hasta el 17 de enero de 1932 la primera magistratura al vicepresidente Emiliano González Navero. El Legislativo adepto, pues la oposición renunció, lo absolvió de culpa y pena.


         EL JUICIO POLÍTICO


                   "En aquel azaroso y anárquico 23 de Octubre de 1931, en que tenía alojado al presidente Guggiari en la Escuela Militar, casi pasada la siesta, fui a su habitación y lo vi descansar en un apacible sueño, lo que me convenció de que no tenía culpa. Teniendo yo poder suficiente, sus enconados adversarios estimularon mi ambición, pero decidí defenderlo."


         Arturo Bray


         Debido a graves sucesos ocurridos el 23 de Octubre de 1931, que terminaron con la vida de varios manifestantes, dos días después, Guggiari renunció a la Presidencia, y pidió ser sometido a un juicio político para deslindar responsabilidades. Salió sobreseído, reasumiendo su cargo el 27 de enero de 1932 y lo ejerció hasta el 15 de agosto de 1932. Los senadores y diputados colorados, en lugar de demandar responsabilidades, renunciaron a sus bancas. Algunos buscaron asilo en representaciones diplomáticas extranjeras. El Congreso Nacional resolvió que no había pruebas de su responsabilidad en los hechos.

         La mayoría de los diarios siguieron apareciendo libremente y las Fuerzas Armadas se mantuvieron leales al Gobierno Civil, bajo las órdenes de Arturo Bray.

         Una fuente cercana a José Patricio señaló lo siguiente:

         "Años después, uno de los actores de aquel infortunado suceso, Juvenal Benítez, sastre de profesión y colorado extremista, exiliado a su vez en la ciudad de Formosa (Argentina), escribió una carta al Dr. Guggiari, en fecha 23 de octubre de 1950, que comienza así: "Yo era el juramentado a ultimarle a Ud. en el despacho presidencial, el 23 de octubre de 1931". No obstante, los dirigentes de la manifestación terminaron acusando de "delirante" a Guggiari en los últimos años de su vida.

         El nuevo gabinete estuvo integrado por: Luis S. Escobar, en el Ministerio del Interior; en Relaciones Exteriores, Gerónimo Zubizarreta; en Hacienda, Rodolfo González; en Justicia, Culto e Instrucción Pública: Víctor Rojas; y en Guerra y Marina, Luis A. Riart.

         Sobre ese día brutal dice Bray: "fui a su habitación y lo vi descansar en un apacible sueño, lo que me convenció de que no tenía culpa". A su vez, Policarpo Artaza opina:

         "La verdad es que la causa abierta en los tribunales para castigar a los culpables nunca prosperó. Ni los jueces de la época de Rafael Franco, en cuyo gobierno actuaban los principales actores del 23 de Octubre dieron término al proceso.

         Se prefería cubrir con una nebulosa dichos acontecimientos, porque solo merced de ella podían mantener un pretexto para seguir invocando los lamentables incidentes e izarlos como una bandera de rebelión que aún se sigue desplegando para llenar de odio el alma de la juventud."

        

         NEGOCIANDO LA PAZ... PREPARANDO LA GUERRA


                   "Guggiari tenía fe en la virtud del diálogo (...) creía que para defender su patrimonio territorial, honor y soberanía no requería forjar una dictadura (...) que para conservar las instituciones no necesitaba sacrificar las libertades."


         Durante el gobierno de José P. Guggiari, se denunciaron las intenciones beligerantes de Bolivia, basadas en las pruebas obtenidas de los datos decodificados en enero de 1930 por los especialistas contratados meses antes. La postura del Gobierno le valió la simpatía de la opinión pública internacional, pero fue tomada como debilidad por la ciudadanía. Luego de largas e infructuosas negociaciones de paz, se declaró la guerra a Bolivia en julio de 1932.

         El armamentismo del Paraguay durante el gobierno de Guggiari se basó en el proyecto puesto en marcha por Eligio Ayala y Luis Alberto Riart. Eligio Ayala delineo los programas de saneamiento de las finanzas del Estado, la reorganización del Ejército paraguayo, la adquisición de armamento y la contratación de técnicos y especialistas con el fin de llegar preparados para la defensa vigorosa del Chaco Boreal de las ambiciones del Gobierno Boliviano. A inicios de 1927, el Fortín Sorpresa fue ocupado y en el ataque murió el Teniente Rojas Silva, la primera baja paraguaya de la Guerra, y las tropas bolivianas izaron su bandera.

         En 1928 se constituyó con escaso suceso, el Consejo de Defensa Nacional, presidido por el monseñor Juan Sinforiano Bogarín. El 6 de octubre de 1929, en Ñu Guazú el presidente Guggiari, junto a altos jefes militares, recibió en un acto, siete aviones Potez 25 -adquiridos durante el gobierno de Ayala- de la firma francesa Societé des Aeroplanes Henrí Potez. Mientras. En Fortín Galpón, en pleno territorio nacional fueron apresados un coronel, dos tenientes coroneles y un capitán que estaban haciendo avanzadas y observaciones. Debido al estado de beligerancia -los ataques a fortines por fuerzas paraguayas y bolivianas- y pese a que se postergaba la Guerra por falta de preparación de ambos ejércitos, en 1928 se movilizó a todos los varones de entre 20 a 29 años. El incidente detonante fue el ataque paraguayo al Fortín Vanguardia. El mayor Rafael Franco fue enviado a la guarnición de Bahía Negra, por la necesidad de oficiales preparados para enfrentar la crisis en el Chaco, así como para alejarlo de las aventuras políticas que acostumbraba emprender.

         El Fortín Vanguardia fue tomado por tropas paraguayas, a las órdenes del mayor Franco, mediante una violenta acción militar. Seis soldados bolivianos murieron en el incidente. Los paraguayos izaron una bandera en el Fortín, para luego destruirlo. Como represalia el ejército boliviano capturó los fortines paraguayos: Boquerón, Mariscal López, Valois Rivarola y General Genes. Muchos años más tarde sectores liberales acusaron a Franco de obrar por iniciativa propia en el ataque al Fortín Vanguardia para ganarse la simpatía popular, aunque cabe decir que es poco probable. El 7 de diciembre se rompieron las relaciones con Bolivia, el Gobierno le entregó su pasaporte al Encargado de Negocios en la Paz. En Asunción respondieron del mismo modo ese mismo día.

         Se llamó a "los individuos de Tropa de la reserva del Ejército Permanente y Armada, a todos los ciudadanos hábiles para el servicio de armas (...), de 20 a 29 años". Fueron movilizados el 16 de diciembre de 1928. Se convocó a diez clases de la Reserva, y se reveló la inexistencia de una organización adecuada para recibir y pertrechar a la cantidad de hombres que se presentaron.

         Siguiendo el proceso de preparación para la guerra, se creó el cargo de Comandante en Jefe de Ejército y Marina Nacionales, donde se designó al general Patricio Alejandrino Escobar, jefe militar en situación de retiro, además se creó la Inspectoría General y la Junta de Aprovisionamiento. En tanto, seguían las compras y contratos de armamento en Europa.

         La movilización de 1928 fue un fracaso total, aunque la respuesta fue masiva. De todo el país venían los reservistas a cumplir con el llamado de la Patria, pero se encontraron con una triste realidad: falta de víveres, sin un plan operativo y con una idea poco clara de los desafíos de la guerra en un territorio salvaje. El resultado de esta movilización tendría efectos en la imagen del Gobierno ante la opinión pública y el manejo de la situación del Chaco. El periodista Luis Verón a partir del testimonio del general Juan B. Ayala señala:

         "El desastre de la movilización de 1928, la desatinada dispersión de las fuerzas, la pobreza de Concepción y el eterno caos político-militar, llegaron a conocimiento del Estado Mayor boliviano y sirvieron de estímulo para sus desorbitadas pretensiones (...) Felizmente para el Paraguay el ejército boliviano no estaba entonces en condiciones de iniciar la campaña del Chaco (...) Por fortuna, así como ocurrió en el Paraguay, la movilización decretada por el gobierno vecino también resultó un fracaso."

         Durante esos años, todo el operativo en el Chaco fue difícil por el desconocimiento de las autoridades acerca de las características, extensión y condiciones del terreno del Chaco.

         Los enfrentamientos armados obligaron la intervención de la Sociedad de Naciones, y Arístide Briand conminó a ambos gobiernos a buscar una conciliación como signatarios del Pacto de Sociedad. Los incidentes de 1928 no hicieron estallar la guerra por dos razones fundamentalmente: ninguno de los ejércitos estaba listo para enfrentar una contienda armada, y el gobierno de Chile medió en el conflicto, por medio del presidente, Carlos Ibáñez del Campo y el canciller Conrado Ríos Gallardo. El 16 de diciembre el canciller Ríos Gallardo presentó un célebre telegrama que logró posponer el conflicto bélico. El 7 de noviembre Paraguay se adhirió al Pacto Kellog. Los últimos intentos por encontrar una salida pacífica al conflicto se dieron en Montevideo y en Washington. En abril de 1927 se firmó en Montevideo un protocolo, el Díaz León-Gutiérrez, por el que los gobiernos acordaron a celebrar una conferencia de Paz en Buenos Aires para llegar a un acuerdo. De dicha conferencia participó activamente Guggiari. Posteriormente, se formó una Comisión de Neutrales en Washington en 1929 para mediar entre Bolivia y Paraguay. Se inauguraron las deliberaciones el 10 de diciembre. Se le exigió a Bolivia abandonar Boquerón y a Paraguay a reconstruir y devolver Vanguardia. En 1930, se lanzó el Empréstito de la Defensa Nacional con la campaña del bono-fusil. Muy apoyada por algunos y fuertemente criticada por los detractores de Guggiari. Según el Gobierno la intención era seguir cumpliendo con la deuda externa y el pago de las obligaciones del presupuesto de la Nación.

         El 15 de abril de 1931 se nombró a un civil, Raúl Casal Ribeiro, como Ministro de Guerra y Marina. Casal Ribeiro trabajó afanosamente para formalizar todos los pedidos de Estigarribia y dar curso a las necesidades, con los escasos recursos del Estado. Se adquirieron: Hidroaviones Macchi 18, Potez, Cañoneros, 600 autos Ford, ametralladoras Maxim, cañones Schneider 75, bombarderos. Se contrataron especialistas para decodificar las comunicaciones.

         En marzo de 1931 llegaron las cañoneras PARAGUAY y HUMAITÁ, construidas en Génova (Italia), en dos años, gracias a la previsión de Eligio Ayala. Su construcción fue supervisada por el Tte. 1º de Marina Ing. José Bozzano.

         Los cañoneros fueron de gran utilidad logística, ya que se utilizaron principalmente para el trasporte de las tropas, refuerzos y pertrechos al frente con rapidez, factor fundamental en batallas como Pampa Grande por ejemplo. En ese mismo año hubo un acercamiento entre el gobierno de Guggiari y el del General José Félix Uriburu (Argentina). La Misión Militar Argentina se hizo cargo de la formación de Pilotos y Mecánicos que al comenzar la guerra integraron un contingente básico capacitado. Además se creó la Escuela Superior de Guerra y Marina.

         En junio de 1932, cuando las relaciones con Bolivia parecían comenzar a estabilizarse, los bolivianos tomaron el fortín Carlos Antonio López, en las cercanías de la laguna Pitiantuta. El Presidente dio la orden de retomar el Fortín. Las tropas paraguayas lograron el objetivo un mes después, el 15 de julio de 1932. Con este hecho se inició la Guerra del Chaco.

         Muchos años después, se le preguntó a Guggiari sobre el motivo de dar inicio a la Guerra y contestó:

         "Porque interpreté que el pueblo estaba harto de la paz armada. Recordarás esa sorda y muda guerra de la incertidumbre. Tuve la impresión de que, de una vez, el Paraguay estaba buscando decidir su destino. Te confieso que muchas veces me pregunté si había sido yo culpable o no de la guerra. Hoy creo que entonces, para todos los paraguayos, la guerra era inevitable."


         PEDRO BRUNO, HERMANO Y ALIADO


         Pedro Bruno Guggiari Corneglione fue ingeniero químico, título que obtuvo en Alemania por medio de beca del Gobierno. Ejerció como catedrático en el Colegio Militar, Colegio Nacional y la Escuela de Farmacia, en las dos últimas instituciones, fue designado director. Accedió al cargo de Intendente de Asunción, desde el 1 de marzo, durante la Presidencia de su hermano José Patricio, quien lo invitó a tomar la administración de la ciudad, por lo que tuvo que dejar de lado su vocación por las ciencias y la enseñanza, aunque las aplicó en la reorganización de la Comuna. Formó la oficina de Química Municipal, con fines sanitarios, y el Laboratorio de Análisis Clínico del Hospital Militar Central.

         Durante su labor al frente de la comuna organizó el Barrio Obrero como una opción para una mejorar las condiciones de vida de los trabajadores que habitaban la Chacarita. Trazó las avenidas que circunvalan la capital, reorganizó la comuna con un plan normalizador de la ciudad. El parque Carlos Antonio López se construyó en el antiguo y trasladado cementerio de Mangrullo, además se arborizaron las avenidas y plazas de la ciudad. Se proyectó el mercado de abasto y se pavimentaron numerosas calles. Siendo un químico farmacéutico al frente de una ciudad en crecimiento, notó las dificultades del estilo de vida urbano e inició una campaña ecologista. Su labor al frente de la comuna y como líder en el partido fue un apoyo para la carrera político de José Patricio. Falleció repentinamente el 1 de setiembre de 1933, por una gripe infecciosa.


         EL SUCESOR: EUSEBIO AYALA


         En 1932, se hizo el llamado a elecciones. Debido a que los colorados habían vuelto al abstencionismo como consecuencia de los acontecimientos de Octubre del 31, solo se presentó la fórmula Ayala-Casal Ribeiro. Eusebio Ayala asumió el 15 de agosto de 1932. Días después comenzó oficialmente la Guerra del Chaco (1932-1935).

         Durante la contienda se ganó el título de "Presidente de la Victoria", por la buena relación que mantuvo con el conductor militar de la contienda, José Félix Estigarribia, y la rigurosa administración de las finanzas del Estado. A pesar de todo, fue derrocado en febrero 1936, a poco de terminar la guerra.

         Algunos autores afirman que la Guerra consumió toda la energía del gobierno de Ayala, y no pudo afrontar con la fuerza necesaria los desafíos sociales y políticos que se plantearon al volver a la normalidad.



CONCLUSIONES


                   "El pasado pervive en el presente, condicionando el futuro: en este sentido puede producir la ilusión de 'repetíción'. Nada se repite, pero todo enseña que no hay nada nuevo debajo del sol."


         El ideal de Estado de José P. era la democracia liberal, y la misma entendida como una forma de gobierno consistente en una democracia representativa, donde los representantes electos tienen la capacidad de tomar de decisiones políticas en conformidad al Estado de derecho y moderada por una Constitución. Una Carta Magna que regula la protección de los derechos y libertades individuales, establece restricciones tanto a los líderes como a la ejecución de la voluntad de una determinada mayoría.

         Los años que vivió José Patricio Guggiari (1884-1957) fueron testigos de importantes crisis del liberalismo y del nacimiento de nuevas ideologías que buscaron responder a estas situaciones. Los totalitarismos emergentes, los problemas sociales reinantes, la inestabilidad y los cambios abruptos (y a la vez permanentes), hicieron del panorama mundial un escenario propicio para los conflictos de todo tipo: revoluciones, guerras civiles, guerras mundiales, etc.

         La Carta Magna de 1940 con influencia fascista, consolidó a los gobiernos militares que se iniciaron en 1937, y la misma se encontraría impregnada de un nuevo orden establecido: la Guerra Fría. José P. toda su vida consideró la supremacía de la Constitución y de las ideas sobre los personalismos aglutinantes, otros sectores defendieron la necesidad de liderazgos fuertes para mantener el orden.

         La amenaza boliviana en el Chaco era real para la década de 1920, por lo tanto se inició una política de saneamiento de las arcas del Estado para armar la defensa del país, en la que Guggiari tomó activa participación. A la par, comenzaron a aplicarse una serie de medidas con miras a la reincorporación del partido al gobierno (como oposición). Las reformas electorales progresivas llegaron al clímax en las elecciones de 1928, cuando, por primera vez, dos candidaturas presidenciales de partidos diferentes se presentaron. Las dificultades sociales, económicas y políticas, sumadas al enrarecido ambiente internacional de entreguerras, los cuestionamientos al liberalismo (a nivel mundial) y el problema del Chaco fueron la constante desde el primer cuarto del siglo XX. La educación, vehículo fundamental para la difusión de los ideales de la "libertad", tuvo varios avances como la creación de la Universidad Nacional de Asunción y la influencia de Ramón Indalecio Cardozo.

         Sin embargo esto no alcanzó a satisfacer las expectativas de su misión democratizadora. Por su parte, la economía de entreguerras escapó al conflicto político, en cierto sentido, pero abrió un enorme e insalvable abismo de clases entre trabajadores y propietarios, principalmente por la política de los gobierno de atraer compañías e inversionistas extranjeros.

         Como negociador por la paz sirvió antes y después de la Presidencia de la República y fue un fiel creyente en la democracia liberal, aunque era capaz de notar muchos de sus vicios, creía que "la libertad resuelve los problemas que ella misma crea". Mientras sus detractores -que lo trataban de monigote del partido- afirmaban que "la paz y el orden eran una quimera y la democracia prescripta constitucionalmente, una utopía inexistente".

         Guggiari encarnó, mejor que nadie, en esa hora las virtudes y los defectos del liberalismo como instrumento defensivo de la nación y del ciudadano, él tenía fe en la virtud del diálogo. Sus opositores pensaban que el Paraguay no podía continuar por más tiempo en esta pasividad letal, que había llegado el momento de una enérgica reacción, que había que reaccionar o perecer en el intento. El triunfo de Guggiari en 1928 fue la victoria de los ideales de la generación de 1904, para ese año, el Paraguay ya era un típico Estado liberal. José P. defendió toda su vida -con su pluma y su accionar, ya sea desde la Presidencia o en el destierro- que la participación activa en los procesos electorales era el método eficaz de lucha. Patrocinó el respeto a los resultados cotejados por los tribunales como una práctica fundamental para la construcción de la democracia representativa y del Estado de derecho. Fue un reformador y autocrítico, valores que se descubren en sus discursos anuales. En abril de cada año, no reparaba en señalar las intenciones infructuosas y las tareas pendientes para su siguiente año, o (en 1932) para su sucesor.

         Posiblemente muchas veces no actuó con la suficiente asertividad -como en la movilización de 1928 y los hechos de sangre de 1931-, pero tuvo su cuota de valor en la construcción del Paraguay. Teniendo en cuenta las palabras de Stefanich: "En el Paraguay es más fácil hacer una revolución que practicar la democracia (...) La política paraguaya es más bien dispuesta a la guerra sin cuartel (...) Hay que enseñar a los partidos a tolerarse y convivir" y esto a costa de su familia, su vida y de ser etiquetad de "blandengue".

         Más que agregar un capítulo a todo lo publicado sobre los acontecimientos del 23 de octubre, o levantar un monumento al "héroe civil del Chaco", intentamos retratar algunos momentos de la figura, carácter y vida de un hombre influyente, un pasional protagonista de los inquietos años de la primera mitad del siglo XX y un influyente líder del Partido Liberal.

         La historia no es una sola, como la visión de un mismo hecho no es uno solo; unos solo ven un montón de revoltosos, otros ven una nueva generación sedienta. Hasta ahora las perspectivas y juicios sobre José P. han sido demasiado comprometidos.

         Tal vez hayamos caído en nuestra propia trampa, al tratar de recuperar los testimonios de la época, quizás "el enamorado de las palabras" nos haya convencido con sus discursos. Desde ya, reconocemos las humanas limitaciones. Las críticas hacia su gestión se basan, muchas veces, en puntos de vista irreconciliables, de concepciones diferentes acerca de qué es "la libertad" o "la democracia". Para algunos el programa liberal se trató de "declamar mecánicamente acerca de las excelencias de la democracia, pero execrarla en la práctica, con prolija sistematicidad".

         En los años de la Guerra del Chaco y posteriores se encontraron frente a frente generaciones que vieron el mundo de maneras diferentes: la idealista generación liberal que aún creía en una democracia con escasos signos de vida; y la insurgente, altiva y promisoria juventud revolucionaria. Cuartelazos, revoluciones, idearios, vacíos ideológicos, en fin, crisis constante.

         Más allá de señalar culpables, es hora de tomar responsabilidades y reconocer que "tres factores indispensables para la democracia: un gobierno decidido a hacer democracia, partidos dispuestos a actuar bajo sus normas, adecuada comprensión de las instituciones libres".

         Nos unimos a Policarpo Artaza: "Al terminar este libro, sólo nos resta hacer un voto: que en vez de mirar al pasado, en lo que nos pueda separar o dividir, miremos el futuro en cuyas entrañas vibra ya el Paraguay grandioso del mañana."




BIBLIOGRAFÍA COMENTADA


         Con respecto a la vida de José Patricio se han publicado dos biografías, a saber: la obra de Mariano Llano, José Patricio Guggiari (Asunción), y de Manuel Pesoa, José P. Guggiari. Defensor Civil Del Chaco (Asunción, Intercontinental Editora, 2005),-ambas escritas como una apología a su obra como servidor público.

         Por su parte, Raúl Amaral se refiere a Guggiari en dos colecciones: Los Presidentes Del Paraguay. Tomo I. Crónica Política (1844-1954) (Asunción, Servilibro, 2005) y en Forjadores Del Paraguay. Diccionario Biográfico (Asunción, Aramí, 2001). Así también lo hace Arturo Bray en Hombres y épocas del Paraguay (Asunción, 1957).

         Para los mensajes presidenciales y documentos del periodo se consultaron las obras de: Luis Vittone, Dos siglos de Política Nacional. Siglo XIX-XX. Aspectos y episodios sobresalientes (Asunción, Imprenta Militar, 1975); Alfredo Seiferheld (coord.), El Estado general de la nación durante los gobiernos liberales. Volumen III (Asunción, Archivos del Liberalismo, 1987); Reinaldo Oddone y Manuel Pesoa, Crónicas y documentos liberales (Asunción, 2001), entre otras. Además, se recurrió a algunos números de los periódicos El Liberal (órgano oficialista), La Nación (órgano de la Liga Nacional Independiente), El Liberal (otro órgano del partido liberal del llano), El Orden (diario independiente), resguardados en la Biblioteca Municipal, en sus ediciones de 1928 a 1932, años de la carrera política del biografiado. Las publicaciones de Juan F. Ruttia Segovia y Liborio Rolandi, La Política De Defensa Paraguaya A Través De Los Discursos Presidenciales (1844-2008) y Dr. José Patricio Guggiari Corniglione. Periodo Presidencial 1928-1932 (Instituto De Altos Estudios Estratégicos, Asunción, 2010) forman parte de un trabajo colectivo de promoción y nos acerca al tema de la defensa del Chaco, junto con Policapo Artaza Palacios, Estigarribia y el Partido Liberal (Asunción, Imprenta salesiana, 1988); David Zook La conducción de la Guerra del Chaco, (Asunción, El Lector, 1998); José Félix Estigarribia, La epopeya del Chaco. Memorias de la Guerra del Chaco (Asunción, Imprenta Nacional, 1972).

         En lo que refiere al contexto de la vida y gobierno de Guggiari en las colecciones: Milda Rivarola y Aníbal Benítez, Crónica histórica ilustrada del Paraguay (Asunción, Aramí, 2001); Liliana Brezzo y Ricardo Scavone Yegros, Historia del Paraguay (Asunción, Taurus, 2010); Efraím Cardozo, Historia del Paraguay Independiente (Asunción, 1964); Luis G. Benítez, Historia diplomática del Paraguay (Asunción, 1972); Mary Monte de López Moreira, Historia del Paraguay (Asunción, Servilibro, 2011); Milda Rivarola, La Contestación al Orden Liberal. La crisis del liberalismo en la preguerra del Chaco (Asunción, Centro de Documentación y Estudios, 1933); Carlos R. Centurión, Historia de la Cultura Paraguaya (Asunción, Editorial El Lector, 1997). Para abordar los temas económicos de este paradigmático periodo podemos recurrir a: Juan Carlos Herken Krauer, Crecimiento económico en el Paraguay: la herencia de las "Dos Guerras" (1864-1870) (1932-1935) (Asunción, Proyecto bicentenario, 2010); Lila Molinier, La economía paraguaya de entreguerras (Asunción, Secretaria de cultura, 2012).

         El intento de establecer la comuna de Encarnación la relatan sus protagonistas en: Fernando Quesada, 1931 Toma de Encarnación (Asunción, 1986).

         En cuanto al episodio del 23 de octubre, específicamente, existe una considerable bibliografía, tras la cual el lector habrá de efectuar su propio juzgamiento. La primera obra publicada al respecto fue la presentación del Dr. Justo Pastor Benítez al Rectorado de la Universidad Nacional de Asunción a finales de 1931: Los sucesos del 23 de Octubre. Sus causas y antecedentes (Asunción, 1931). Poco antes de la muerte de Guggiari se abrió un fuerte debate a partir de la obra: Efraím Cardozo, 23 de Octubre una página de Historia Contemporánea del Paraguay (Buenos Aires, 1956); a esta respondieron rápidamente; Enrique Volta Gaona, 23 de octubre. Caireles de sangre en el alma de la raza paraguaya (Asunción, El Arte, 1957) y Juan Stefanich, El 23 de octubre de 1931 (Buenos Aires, Editorial Febrero, 1958). Posteriormente Agustín Ávila da su versión de los hechos en 23 de octubre de 1931, una página enlutada y gloriosa del estudiantado paraguayo (Asunción, El Foro, 1981). Todos ellos exponen como testigos y protagonistas, motivo por el cual se impone "tomar con guantes" las comprometidas posturas de estos autores.

         Muy cerca de los acontecimientos se publicó una versión facsimilar del juicio político al presidente Dr. José P. Guggiari con motivo del 23 de Octubre de 1931 (Asunción, Imprenta Nacional, 1932); y el que fue rescatado por Alfredo Seiferheld (prólogo), Juicio Político al presidente Dr. José P. Guggiari con motivo del 23 de Octubre de 1931 (Asunción, Editorial Histórica, 1988). El prólogo de Alfredo Seiferheld es un acercamiento interesante al asunto, y probablemente uno de los más asertivos.









CRONOLOGÍA DE VIDA


Año   Fecha / Acontecimiento


1870 Mar-1 - Final de la Guerra Grande con la muerte del Mariscal López.

1870 Nov-25 - Se promulgó una Constitución liberal bajo los auspicios del Ejército aliado.

1872Mar-7 - Se firmó el Tratado Loizaga-Cotegipe con el Brasil.

1873 Dic-13 - Se firmó el Tratado Miranda-Sienra Carranza con Uruguay.

1875 May-20 - Se firmó el Tratado Sosa-Tejedor con Argentina.

1875 Jun-22 - Se retiran las fuerzas aliadas de ocupación.

1878 Feb-18 - Laudo del presidente norteamericano Hayes en favor del Paraguay, en la disputa de la Villa Occidental (Villa Hayes) con la Argentina.

1884 Mar-17 - Nació José Patricio Guggiari.

1887Jul-10 - Se fundó el Centro Democrático (Partido Liberal), en Villarrica.

1887Set-11 - Se fundó la Asociación Nacional Republicana (Partido Colorado).

1890 Mar-1 - Se fundó la Universidad Nacional de Asunción.

1901 - José P Guggiari obtuvo el título de bachiller (Colegio Nacional de Asunción).

1903 Dic-15 - Aparece el primer número de ALÓN.

1904 - Se firmó el Pacto del Pilcomayo por el cual empieza la hegemonía del Partido Liberal. Se inicia el abstencionismo colorado.

1906 Nov-25 - Asumió Benigno Ferreira.

1906 Abr-30 -Se suscribió el acta de fundación de la "Liga de la Juventud Independiente" (constitucionalistas). Asumieron una abierta postura en contra del régimen de Ferreira.

1908 Jul-2 - Un golpe derrocó a Benigno Ferreira.

1908 Jul. - Manuel Gondra invitó a los jóvenes constitucionalistas a afiliarse al Partido Liberal.

1908 Agos-15 - Pidieron su afiliación varios jóvenes "alonistas" entre ellos José P.  Guggiari. Se decide la disolución de la Liga de la Juventud Independiente.

1910 - José P. recibió de título de Doctor en Derecho (Universidad Nacional de Asunción).

1911 May-14 - Centenario de la Independencia del Paraguay.

1912 Ago-15 - Eduardo Schaerer asumió la Presidencia.

1912 - José P. Guggiari da un discurso en ocasión de la visita de una delegación uruguaya.

1913 - José P. Guggiari asumió como diputado.

1915 Enero - Estalla una sublevación militar.

1916 - Se estableció el voto secreto y escrito, además de estipularse el uso de urnas y de un Registro Cívico Permanente.

1917 - Elecciones permiten al Partido Colorado acceder a algunos escaños en el Parlamento.

1918 - Se conformó el Registro Cívico Permanente Nacional.

1919 Jun-5 - Falleció repentinamente el presidente Manuel Franco. Asumió el vice Dr. José P Montero. Regresó al país el Dr. Eligio Ayala, ausente del país desde 1911.

1920 - Gondra le confió a Guggiari el Ministerio del interior.

1921 - Las elecciones para renovación parcial del parlamento, llevaron los conflictos Guggiari-Schaerer a su peor momento. Sublevación schaerista. Exigen la destitución de Guggiari.

1922 Octubre - Golpe de Estado. Renuncia de Gondra, asumió Félix Paiva.

1924 Enero - José P. Guggiari asumió presidencia del Partido por primera vez.

1924 Mar-17 - Renuncia de Eusebio Ayala. Asumió Luis Riart.

1924 Agos-15 - Tomó posesión del mando, mediante elecciones el Dr. Eligio Ayala.

1925 - Se hace notoria la fisura entre educación básica y educación Superior.

1926 - Ley de creación, fomento y conservación de la pequeña propiedad agropecuaria.

1926 Diciembre -Se promulgó la Ley Electoral N° 878.

1927 Enero - Se hizo la reforma electoral con apoyo de los colorados. Un sector levantó el abstencionismo.

Leyes 929 y 930: listas cerradas, mayorías en el parlamento.

1928 Enero - Convención Liberal: eligieron a Guggiari candidato a la presidencia por el Partido Liberal, junto con González Navero.

1928 Abr-15 - Se realizaron las primeras elecciones presidenciales con dos partidos políticos. Candidatos José P. Guggiari-González Navero (liberales) y López Moreira-Fleitas (colorados).

1928 Dic- 7 -Se rompen las relaciones con Bolivia.

1928 Dic-16 - Ataque al Fortín Vanguardia. El Gobierno de Chile interviene para evitar la Guerra del Chaco.

1929 - Se creó la Escuela de Odontología.

1930 -Se creó la Escuela de Economía.

1930 Abril - Fallece Rosa Rojas, esposa de José P. Guggiari.

1930 Abril - Se presenta un proyecto de reforma económica. Se encuentra con resistencia en el Parlamento.

1930 Oct-24 - Murió el Ministro de Hacienda, Dr. Eligio Ayala, en un confuso enfrentamiento.

1930 Dic-07 - Huelga de gremios de albañiles por los turnos de trabajo, la Liga de Obreros Marítimos se solida rizan.

1931 Feb. -Se proclamó un Consejo Mixto de Delegados de varios gremios obreros en huelga. Asesinan a Salustiano Centurión, obrero y presidente de la Sociedad de Socorros Mutuos de Albañiles, entidad que no se plegó a la huelga. Debido a los disturbios se declara nuevo estado de sitio.

1931 -  II Congreso Pedagógico a cargo de Ramón Indalecio Cardozo.

1931 Oct-23 - Una manifestación frente a Palacio de Gobierno termina con una decena de muertos y muchos heridos.

1931 - Ajos pasó a denominarse "Coronel Oviedo".

1931 Febrero - Motín militar intenta derrocar al Gobierno.

1931 Feb-20 - Se formó la Comuna de Encarnación.

1931 Marzo - Se contrataron técnicos para la Escuela Superior de Guerra.

1931 Mayo - Llegaron los cañoneros PARAGUAY y HUMAITÁ.

1932 Junio - Guggiari ordenó retomar de Pitiantuta, que es recuperada un mes después.

1932 Ago.15 - Asumió Eusebio Ayala-Casal Ribeiro.

1932 Jul-15 -Se inició la Guerra del Chaco con la retoma de Pitiantuta.

1936 Feb-17 - Se produce la Revolución Febrerista. Guggiari fue al exilio.

1937 Nov-15 - La Convención Partidaria creó el Consejo Nacional: Gerónimo Zubizarreta, Eduardo Schaerer, José P. Guggiari, Eusebio Ayala, Luis A. Riart, Belisario Rivarola, Manuel Burgos, Pedro Bobadilla, Raúl Casal Ribeiro y Juan Bautista Benza.

1938 - Se firmó en Buenos Aires un Tratado de paz. Se fijaron nuevos límites con Bolivia.

1939 Ago-15 - Asumió José Félix Estigarribia con Luis A. Riart.

1940 Ago-15 - Se juró la nueva Constitución adoptada por un plebiscito, de claro corte fascista-totalitario.

1940 Setiembre - Falleció el general Estigarribia en un accidente aéreo. Asumió el general Higinio Morínigo.

1946 Enero -Se declaró amnistía política (Primavera Democrática).

1946 - Regresa del exilio José P. Guggiari.

1947 - Estalló la Guerra civil. Guggiari apoya a los sublevados durante y después del conflicto.

1949 - Asumió Federico Chaves.

1952 May-14 - Falleció Gerónimo Zubizarreta. Asumió Guggiari la presidencia del Directorio del Partido Liberal.

1953 - Chaves perdió el apoyo de importantes sectores.

1954 - Enero - Se producen cambios en la estructura gubernativa.

1954 May-4 - Movimiento armado dirigido por Stroessner. Murió en la acción el jefe de Policía Dr. Roberto L. Petit. Renunció del presidente Chaves.

1954 May-8 - Asumió la presidencia provisional el Arq. Tomás Romero Pereira (último Presidente civil hasta 1992).

1954 Ago-15 - Asumió Gral. Alfredo Stroessner, candidato del Partido Colorado.

1957 Oct-29 - Falleció José Patricio Guggiari, en Buenos Aires.

1969 Ene-5 - Los familiares repatriaron los restos de José P. Guggiari.




LA AUTORA


         Anahí Soto Vera nació en Asunción en 1985. Es licenciada en Historia por la Universidad Nacional de Asunción en el 2009 con la investigación "El ascenso al poder de Alfredo Stroessner: Una aproximación histórico-social (1948-1956)". Concluyó el Máster de Historia del Mundo Hispánico: Las Independencias Iberoamericanas, en la Universitat Jaume I de España, con el trabajo titulado "Pueblo y representación en el Paraguay: De la Revolución de Mayo a la implantación de la Dictadura Perpetua en Villarrica del Espíritu Santo (1811-1816)".

         Ejerce la docencia desde el 2007; ha asesorado investigaciones para la Academia de Historia del Colegio Bautista de Villa Morra y del Colegio San Ignacio de Loyola, y trabajó en la articulación de amplios proyectos interdisciplinarios desde la investigación social. Colaboró en la redacción de Historia y Geografía para 7º grado, 2° y 3° curso para Editorial Vazpi. Realizó -junto a un equipo- la edición 2011 del libro Historia y Geografía para el tercer ciclo de la Editorial Don Bosco.

         Participó en la colección LAS GUERRAS Y LA VIOLENCIA POLÍTICA EN EL PARAGUAY ABC Color y El Lector, en el tomo V "Las guerra de la Primera República (1812 y 1862)". Formó parte del equipo de jóvenes del Departamento de Investigación de la Facultad de Filosofía (UNA).

         Así mismo ha presentado sus trabajos en diversos espacios, como en las XVI y XVII Jornadas de Jóvenes Investigadores de la Asociación de Universidades del Grupo Montevideo. Colabora en la sección de Historia del Paraguay en la revista SOMOS-UNO. Es voluntaria del comedor Ko'eyú Zeballos.



 

 

 

 

ARTÍCULOS PUBLICADOS EN EL DIARIO ABC COLOR DEL LIBRO



UNA VISIÓN DE "JOSÉ P.", SIN PASIONES PARTIDISTAS

 

En un aporte a la historiografía de nuestro país, hoy aparece con el ejemplar de nuestro diario el cuarto volumen de la Colección Gente que hizo historia. Se trata de “José Patricio Guggiari”, de la historiadora Anahí Soto, la biografía de uno de los políticos más trascendentes del siglo XX.


José P. Guggiari fue presidente del Paraguay entre fines del 20

y comienzos del 30, del siglo pasado. / ABC Color

 

De acuerdo con el prólogo del libro, escrito por el historiador Hérib Caballero Campos, esta obra “busca presentar una visión científicamente histórica tratando de superar la posición reivindicatoria o la de denostar, de tal forma que el lector pueda sacar sus propias conclusiones con respecto a quién fue José P. Guggiari”.

Por su parte, la joven historiadora paraguaya, autora del libro, Anahí Soto, indica en su introducción al texto que “ponemos a disposición los abundantes testimonios y visiones de su vida (de José P. Guggiari) tanto en el contenido como en la bibliografía, y vale aclarar que los múltiples testimonios fueron escritos desde las más variadas y comprometidas perspectivas. Muchos se han otorgado la objetividad y la consagración de la verdad histórica con respecto a los polémicos acontecimientos de la presidencia de José P.”.

No obstante –agrega–, el historiador solo es capaz de retratar una versión de los hechos, aplicando los instrumentos de la manera más objetiva posible, ya que la objetividad total –así como la verdad– están ajenas al alcance del ser humano.

“Al retratar a un personaje histórico que despierta tantas pasiones hasta hoy en propios y extraños, en amigos y contrarios nos corresponde hacer estás aclaraciones. No nos estancaremos en la polémica; la vida de Guggiari tiene mucho más que revelar”, expresa la autora.

Agrega además que en el escenario político actual, el bien que más escasea es la coherencia y la convicción. Al respecto, escribe Anahí: “Escarbar en una generación abundante en estos valores, es ver en José P. una muestra de integridad, más allá de sus errores”.

La autora de esta obra sobre el expresidente y connotado político liberal, Anahí Soto Vera, nació en Asunción en 1985. Es licenciada en Historia por la Universidad Nacional de Asunción en el 2009 con la investigación “El ascenso al poder de Alfredo Stroessner: Una aproximación histórico-social (1948-1956)”.

Concluyó el Máster de Historia del Mundo Hispánico: Las Independencias Iberoamericanas, en la Universitat Jaume I de España, con el trabajo titulado “Pueblo y representación en el Paraguay: De la Revolución de Mayo a la implantación de la Dictadura Perpetua en Villarrica del Espíritu Santo (1811-1816)”.

Ejerce la docencia desde el 2007; ha asesorado investigaciones para la Academia de Historia del Colegio Bautista de Villa Morra y del Colegio San Ignacio de Loyola, y trabajó en la articulación de amplios proyectos interdisciplinarios desde la investigación social. Colaboró en la redacción de Historia y Geografía para 7º grado, 2º y 3º curso para Editorial Vazpi.

Realizó –junto a un equipo– la edición 2011 del libro Historia y Geografía para el tercer ciclo de la Editorial Don Bosco. Participó en la colección Guerras y violencia política en el Paraguay, de ABC Color y El Lector, en el tomo V “Las guerras de la Primera República (1812 y 1862)”. Formó parte del equipo de jóvenes del Departamento de Investigación de la Facultad de Filosofía (UNA). Así mismo ha presentado sus trabajos en diversos espacios, como en las XVI y XVII Jornadas de Jóvenes Investigadores de la Asociación de Universidades del Grupo Montevideo.

Colabora en la sección de Historia del Paraguay en la revista Somos-uno. Es voluntaria del comedor Ko’êyú Zeballos.

Publicado en fecha: 02 de Junio de 2013

Fuente en Internet: ABC COLOR DIGITAL / PARAGUAY

 


PASIONES Y POLÉMICAS DE UN VERDADERO LIBERAL

José P. Guggiari, un auténtico líder liberal, despertó pasiones y polémicas en su accionar político y como presidente de la República. Un gran libro biográfico de este hombre que trascendió en la historia nacional, escrito por Anahí Soto, aparecerá mañana con el ejemplar de nuestro diario. Anahí Soto habla sobre su obra.


–¿Cómo empieza la historia de los Guggiari aquí?

–Los Guggiari son una familia notable en nuestra sociedad. Han influenciado en la política, el arte, los negocios, etc. Uno piensa y enseguida te saltan dos o tres nombres a la mente. Pedro Guggiari era de ascendencia suiza, de un cantón italiano. Cuando llegó al Paraguay, en el siglo XIX, se afincó inicialmente en Asunción, pero luego, por cuestiones económicas, Villarrica terminó siendo su hogar.

–Con aires guaireños.

–Ahí se criaron José Patricio, Pedro Bruno, y sus tres hermanas: Clotilde, Fredesvinda y Herminia, frutos del matrimonio de don Pedro con doña Petrona Corniglione. Los varones (Pedro Bruno y José Patricio) volvieron a Asunción para cursar sus estudios superiores. Como don Pedro falleció cuando sus hijos eran pequeños todavía, doña Petrona se volvió una verdadera matrona de la familia.

–¿Cómo comenzó la carrera política de J. P.?

–José Patricio se involucró en política muy joven. Él fue un “político profesional”. A pesar de ser egresado de Derecho, casi no ejerció la carrera. Se involucró en la política hacia 1904, como periodista de “Alón” (periódico de la Liga Independiente) y en la revolución de ese mismo año tomó las armas por los liberales.

–¿Ya era miembro del partido?

–No, entonces todavía no se había comprometido con el partido. La lucha contra los personalismos que caracterizó toda su vida fue el temor que pospuso su afiliación al Partido Liberal. Después de 1908, una vez derrocado Benigno Ferreira, José P. y Pedro Bruno, entre otros jóvenes del Alón, decidieron afiliarse por invitación de Manuel Gondra.

–¿Qué cargos ocupó?

–Fue presidente de la Cámara de Diputados en 1918. Como ministro del Interior en 1920, durante el gobierno de Manuel Gondra, debió enfrentarse a la rebelión militar de 1922-1923, durante la cual tuvo una acentuada actuación, por su resistencia a los personalismos que dañaban tanto el interior del Partido Liberal.

Publicado en fecha: 01 de Junio de 2013

Fuente en Internet: ABC COLOR DIGITAL / PARAGUAY

 


GUERRA DEL CHACO SE INICIÓ DURANTE GOBIERNO DE JOSÉ P.

La Guerra del Chaco (1932–1935) se inició en los últimos meses del gobierno del doctor José P. Guggiari, a quien le tocó tomar las drásticas decisiones bélicas para frenar el avance boliviano en la Región Occidental de nuestro país.

 

Durante los últimos meses de la presidencia de José P. Guggiari,

comenzó la Guerra del Chaco. / ABC Color

 

Este pasaje fundamental de nuestra historia y lo que ocurrió posteriormente con la vida del connotado político liberal los podrán conocer nuestros lectores cuando el domingo 2 de junio aparezca, con el ejemplar de nuestro diario, el libro “José Patricio Guggiari”, de la joven historiadora paraguaya Anahí Soto.

Esta obra es una de las mejores biografías escritas sobre Guggiari (1884 – 1957), hombre por sí mismo polémico por todo lo que vivió. Luego de la guerra y tras producirse la rebelión militar del 17 de febrero de 1936, el doctor Guggiari soportó el exilio, hasta la caída de la dictadura del coronel Rafael Franco, en agosto de 1937. De vuelta al país, retornó a sus actividades políticas y personales.

Opuesto a la Carta Política de 1940, su propio partido, el Partido Liberal, le sugirió que se trasladara al exterior. Tras el fallecimiento del mariscal Estigarribia fue perseguido esta vez por la dictadura del general Higinio Morínigo (1940 – 1948).

Regresó al país el 14 de agosto de 1946, y fue triunfalmente recibido por miles de sus partidarios. Sin embargo, amenazado de muerte por el Guión Rojo (sector violento del Partido Colorado), le aconsejaron que se instalase en Buenos Aires.

Allá le sorprendió el levantamiento del 8 de marzo de 1947, producido en la ciudad de Concepción y que promovió una sangrienta guerra civil. El adverso desenlace final para los revolucionarios, en agosto de aquel año, marcó el comienzo de una sangrienta represión en el Paraguay.

El presidente del Partido Liberal, doctor Gerónimo Zubizarreta, falleció el 14 de mayo de 1952. Para sustituirlo fue designado el doctor Guggiari por unanimidad del directorio partidario en el exilio. Ejerció el cargo hasta su muerte, ocurrida en Buenos Aires el 27 de octubre de 1957.

Publicado en fecha: 30 de Mayo de 2013

Fuente en Internet: ABC COLOR DIGITAL / PARAGUAY

 

 

 GUGGIARI, LÍDER CUANDO POLÍTICOS ERAN HONESTOS

José Patricio Guggiari fue un hombre con un enorme liderazgo en el Partido Liberal en un tiempo en que los dirigentes de dicho sector político se caracterizaban por su honestidad y su capacidad política. Fue presidente de la República entre 1928 y 1932.


La vida y obra de José P. Guggiari las podrá conocer mejor el público cuando el domingo 2 de junio, con el ejemplar de nuestro diario, aparezca el libro biográfico “José Patricio Guggiari”, de la historiadora Anahí Soto. Este será el cuarto volumen de la Colección Gente que hizo Historia, de ABC Color y la editorial El Lector.

El doctor José P. Guggiari nació en Asunción el 17 de marzo de 1884 en el hogar formado por don Pedro Guggiari y doña Petrona Corniglione, ambos de nacionalidad suiza, del Cantón Ticcino (Tesino en español).

Hizo sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Nacional de la Capital. Al estallar la Revolución de 1904 se incorporó al campamento revolucionario liberal de Villeta.

En su juventud se dedicó al periodismo y comenzó sus actividades periodísticas en el semanario Alón, órgano de la Juventud Liberal. Escribió luego en varios diarios de Asunción.

Una vez bachiller, ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción. Ejerció las siguientes funciones: miembro del Consejo Nacional de Educación, agente fiscal en lo Penal y al recibirse de abogado, en 1910, hizo de fiscal general del Estado. Participó en las luchas contra la dictadura del Cnel. Albino Jara y fue protagonista de la revolución liberal de 1912.

Diputado en 1913, presidió esta rama del Poder Legislativo en 1918. En 1920 el presidente de la República, Manuel Gondra, le confió el Ministerio del Interior, cargo que ejerció hasta el estallido de la rebelión militar de 1922-1923, en cuyo desarrollo tuvo destacada actuación. Restablecida la normalidad, volvió a ser elegido diputado y luego presidente del Partido Liberal.

En 1927 fue vocero de la delegación nacional que acudió a la Conferencia de Buenos Aires, reunida para buscar arreglo al pleito de límites con Bolivia, sosteniendo la tesis del arbitraje de derecho, solución tradicionalmente sustentada por Paraguay en dicho conflicto.

Fue electo Presidente de la República por el período constitucional 1928-1932 en comicios en los que derrotó al candidato de la Asociación Nacional Republicana, Eduardo Fleitas.

El 23 de octubre de 1931, tras los luctuosos sucesos que terminaron con la vida de varios jóvenes estudiantes, solicitó su propio juicio político para deslindar responsabilidades. Delegó el mando en el vicepresidente de la República, don Emiliano González Navero, entre el 24 de octubre de 1931 y el 27 de enero de 1932, cuando reasumió la jefatura del Poder Ejecutivo, al resolver el Congreso Nacional su inocencia.

El 15 de junio de 1932 los bolivianos se apoderaron de Pitiantuta, donde se hallaban instalados efectivos del Ejército paraguayo. El presidente Guggiari ordenó la retoma de dicho fortín el 15 de julio, operativo con el que se inició la guerra en el Chaco. El 15 de agosto de dicho año entregó el mando a su sucesor, doctor Eusebio Ayala.

Sus restos fueron repatriados clandestinamente el 5 de enero de 1959.

Publicado en fecha: 29 de Mayo de 2013

Fuente en Internet: ABC COLOR DIGITAL / PARAGUAY

 

 

 


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